Cuando
hace poco Wal-Mart
Stores Inc. abrió una nueva tienda en
Evergreen Park (Illinois, USA) donde predominan
los clientes afroamericanos, llenó la sección de
hombres con jeans anchos y chaquetas deportivas a
la moda, hizo que ese departamento fuera de un 30
% más grande que el de sus tiendas promedio, y
además, lo ubicó en la entrada. En cambio, para
atraer a la gente de mayor poder adquisitivo en
Plano (Texas, USA), puso en su tienda
especialistas en productos electrónicos. Además
enfocó la sección de deportes a los niños, con el
argumento de que los adultos con altos ingresos
compran sus artículos deportivos, como raquetas de
tenis y palos de golf, en los clubes campestres y
no en las tiendas de descuento. Estos dos ejemplos
son parte de un esfuerzo mucho más amplio de Wal-Mart
para reactivar el bajo crecimiento de las ventas,
abandonando su clásico enfoque comercial de "una
sola talla para todos".
En vez de tener sus
tiendas repletas con los mismos productos, el
gigante minorista está adaptando su oferta a cada
uno de seis grupos demográficos: además de los
afroamericanos y la gente de altos ingresos, se
enfocará en los jubilados, hispanos, residentes
suburbanos y rurales.
El intento de Wal-Mart
para redefinir sus 3500 tiendas en Estados Unidos
en torno a seis modelos diferentes significa un
cambio enorme para una compañía que llegó a ser la
minorista más grande del mundo por la fuerza de la
estandarización. Comprando los mismos productos en
grandes volúmenes, fue capaz de bajar
constantemente los precios, forzando a los
competidores a ajustarse o declararse en quiebra.
Pero a medida que su crecimiento de ingresos y
ganancias fue perdiendo fuerza, y que sus acciones
iban cayendo los últimos años, la empresa comenzó
a advertir la necesidad de enfocarse en ciertos
segmentos de consumidores, como una nueva manera
de impulsar el negocio.
Como casi 85 % de la
población de Estados Unidos compra en Wal-Mart
al menos una vez al año, la empresa ya es
"todas las cosas para toda la gente", señalaba
Eduardo Castro-Wright, Presidente
Ejecutivo de las tiendas en ese país y
arquitecto del nuevo enfoque de localización. Pero
al ofrecerle a todos los clientes las mismas cosas
"se termina sirviendo mal a todo el mundo,
porque no se tiene una oferta que sea específica
para cada segmento de clientes", explicó
Castro-Wright, con una trayectoria que
incluye funciones como la de Presidente y Director
Ejecutivo de Wal-Mart
en México, y que también es miembro de la Junta
Directiva de Dow Jones &
Co, casa editorial de The Wall Street
Journal.
Como parte de este cambio, la
cadena minorista también está modificando su
estructura de gerencia. Trasladó a ejecutivos que
antes estaban en la casa matriz en Betonville
(Arkansas, USA) a varios mercados alrededor de los
Estados Unidos, para que estén en mayor contacto
con sus clientes. También fortaleció los equipos
locales de marketing y les dio más poder para
escoger diferentes productos.
Pero la
localización contiene riesgos. Puede tener mayores
costos, aumentar la ineficiencia y minar las
economías de escala que contribuyen a reducir
precios y costos. Además, la nueva política
implica un riesgo latente de diluir lo que sigue
siendo la marca minorista más poderosa en el
mundo. A principios de este año, la publicidad de
la cadena disminuyó el énfasis en los precios
bajos, favoreciendo a productos más identificados
con la moda. Según dijo el jefe de marketing de Wal-Mart
en una entrevista dada en marzo pasado, la
empresa cree que ya es "dueña del nicho de los
precios bajos". Pero cuando las ventas comenzaron
a decaer un poco en los meses siguientes, volvió a
llenar sus locales con avisos como "vendemos por
menos". Y aunque sigue abriendo nuevos locales a
ritmo acelerado, sus aumentos de ventas en tiendas
ya existentes fueron decayendo sostenidamente
desde fines de los años ‘90.
En 2005, Wal-Mart
reportó ganancias de u$s 11.000 millones sobre
ventas por u$s 312.000 millones. Pero esos números
no impresionan a Wall Street, y las acciones de la
compañía han caído 35 % desde su máximo, en
diciembre de 1999.
Fuentes: The Wall Street
Journal
Comentarios (1)
Ing. Raúl Argüelles
Presidente Ejecutivo de Wal-Mart de México
Mi nombre es Antonio Ávila Hernández, y mi intención al escribir esta propuesta u ofrecimiento es porque soy una persona que al igual que muchos otros compatriotas, hemos sufrido las consecuencias de una mala educación financiera, aunada a una serie de calamidades de todo tipo, desde física (en mi caso pérdida de mi riñón izquierdo y problemas con el derecho actualmente), hasta moral (me divorcié como resultado de tantos problemas financieros), y todo esto en un periodo de dos años (desgraciadamente yo tengo una deuda con ustedes y con otras instituciones bancarias, desde hace 180 días aproximadamente). Sin embargo mi firme propósito es pagar todo lo que debo y hacerlo ahora que aún puedo y estoy lúcido de mis facultades físicas y mentales, es por eso que ofrezco a ustedes mi experiencia, conocimiento y sobre todo mis mejores principios morales para autoemplearme con ustedes y encontrar la mejor solución para que ustedes recobren tanto su capital, como los intereses justos que se devenguen, pero con un toque “humano”. Hablé de “ofrecimiento”, no de “petición”, porque parto del principio humanista que es el “ofrecimiento”, no del principio paternalista “petición” que denota “dame, dame”, no, Yo quiero ofrecer de todo corazón.
A continuación sustentaré mi “ofrecimiento”:
En estos tiempos es un verdadero dolor de cabeza para nosotros los mexicano que inclusive, algunos han llegado hasta el suicidio, es el no poder conservar un, ya no digamos, excelente, sino un buen historial crediticio.
El tipo de problemas a los que nos enfrentamos la mayoría de mexicanos y que aceptamos, por esta causa, los he clasificado en tres:
1) El enorme y creciente miedo que tiene la mayoría de seres humanos por la falta de empleos, -ya no digamos bien remunerados- ¡dignos!, resultado de esto,¡no cuida su trabajo! Pues no lo siente suyo, sabe que algún día lo perderá y prefiere no comprometerse con él.
2) Lo anterior trae como consecuencia, la siguiente ecuación:
Mal pagados + Endeudamiento (tarjetas de crédito) = Mala Alimentación (física, mental y espiritual). Si no me pagan lo suficiente, no tengo para comprar lo mínimo para mi sobrevivencia y entonces pido prestado para intentar vivir.
3) Sumaremos a lo anterior la falta de educación básica bien enraizada o sea falta de excelencia educativa y por ende falta o desconocimiento, de respeto a: Padres de Familia, Ancestros, Maestros y demás autoridades o instituciones.
Si a todo esto le agregamos que el problema aumenta cuando son contratados para cobrar la deuda crediticia de alguna persona (somos muchísimos, sino consulten los reportes financieros de los historiales crediticios), estos bufetes de abogados (creo que la mayoría son jóvenes sin experiencia, acabados de salir o están por salir de la universidad y que creen que con el solo hecho de decir que son del departamento jurídico y que son muy “rudos” o “rudas”, diciendo “no nos interesa cual sea su problema, usted tiene que pagar y yo le diré como y cuando….”. Pues, nos asustan y disgustan mas y, no tienen el resultado que quisieran, ya que ellos también se desesperan porque aunque no lo quieran reconocer, pues ellos también de ahí comen, y ¿si no cobran?, creo que también entran en los problemas planteados
Lo anterior fue el planteamiento del problema; ahora va la “solución” que ofrezco.
1. Ofrezco unirme a su grupo de personas interesadas en que todos “paguemos nuestra deuda” y utilizar mis conocimientos de Psicología para, no solo pagar mi deuda, sino que convencer de la manera mas “humana” a mis congéneres deudores, a muchos nos hace falta que nos escuchen y orienten, y si esto lo reproducimos, o hacemos que ese “deudor” se entere de que otro “deudor” está convencido de que pagar dicha deuda le da la oportunidad de volver a tener historial crediticio y que además esto puede representar el convertirse en una fuente de trabajo que lo va educando en lo financiero, sin perder su toque humano. Creo que vale la pena probarlo. ¿no creen ustedes?
2. Ustedes se convertirán en la primer empresa que concede al deudor expresar su dolor y frustración con otro “deudor”, dejando como resultado el pago consiente, convincente, seguro y humano, y originar una fuente de empleo digno y de educación formativa en valores humanos, o sea que de ser una empresa intimidante pasará a ser una empresa que proporciona oportunidad de crecimiento y ayuda al ser humano, sin perder sus ganancias económicas y con toda seguridad, hasta quintuplicarlas por el agradecimiento expresado por estas personas faltas de orientación.
3. Crear la primera escuela de Formación financiera Humana y Ahorro para la Sociedad en general, quienes impartirán las materias, es posible que sean algunos de los que fuimos sus deudores.
Esperando sea de su interés les ruego se comuniquen conmigo a través de mi correo electrónico, y de ser posible, concertemos una cita para detallar mas este ofrecimiento.
ATENTAMENTE
Psic. Antonio Ávila Hernández
antonioavila_999@hotmail.com
Publicado por Antonio Avila Hernàndez | Septiembre 18, 2008 5:55 PM
Publicado el Septiembre 18, 2008 17:55