El
mundo de los negocios minoristas está lleno de
cadenas que llegan al mercado, abren tiendas en
cada esquina y luego desaparecen cuando cambia la
moda. Pero hasta el momento, la española Inditex
SA, controladora de la cadena Zara, ha
perdurado más tiempo que la mayoría de las modas,
y sigue creciendo. Ya es la mayor empresa de
vestuario especializado de Europa e inaugura más
de una tienda al día en todo el mundo, sea de Zara
o cualquiera de las otras siete marcas en su
portafolio. Durante los últimos 12 meses, sus
acciones han aumentado cerca de 50 %, mientras que
el índice de acciones representativo de Europa, el
Dow Jones
Euro Stoxx 600, apenas creció un 8 % en el
mismo período. Sin embargo, para algunos las
acciones de Inditex
están empezando a perder brillo. "Es difícil
ver un aumento en el precio a corto plazo porque
ya está muy valorizada", dice Tony
Shiret, analista de Credit
Suisse Group.
La empresa española dice
que está tomando medidas para no cometer los
errores que han hundido a otros minoristas y que
sus resultados muestran que las perspectivas de
crecimiento a largo plazo son buenas. En
septiembre anunció un alza del 20 % en sus
ganancias del primer semestre, las que ascendieron
a ? 294,6 millones (unos u$s 373,5 millones) y
ventas que crecieron un 23 %, hasta los ? 3480
millones (cerca de u$s 4417 millones).
Desde
que empezó a cotizar en la Bolsa de
Madrid, en 2001, las ventas y utilidades
de Inditex
se han más que duplicado. Sin embargo, en
septiembre las acciones del conglomerado también
cayeron ante rumores de que sus costos están
creciendo más rápido que sus ganancias. La empresa
reaccionó afirmando que está trabajando en el tema
de los gastos y hace poco presentó un ambicioso
programa de control de costos. Cuando se abre una
tienda, los cargos de alquiler y personal empiezan
a correr inmediatamente, pero tiene que
transcurrir cierto tiempo para generar ventas. El
resultado es que sus costos están creciendo más
aceleradamente que las ventas. Pero la compañía
asegura que para 2008 crecerán al mismo ritmo de
las ventas.
Entre las medidas de control que
tomaron se cuenta el empleo de más vendedores en
las horas de mayor venta, y menos personal en los
períodos de menor movimiento, lo cual contribuye a
hacer más eficientes las entregas y minimizar los
costos de alquiler. "Los inversionistas se
sienten cada vez más confiados en nuestra
capacidad para controlar costos", comentó el
Presidente Ejecutivo y Vicepresidente
Primero, Pablo Isla (foto).
Inditex,
con sede en La Coruña, al norte de España, busca
vender ropa copiada de las pasarelas a bajos
precios y atraer a los compradores renovando
frecuentemente los inventarios con nuevos
productos. Opera en 64 países y planea terminar el
año con 490 tiendas nuevas este año, con énfasis
en Asia y países europeos por fuera de España. En
febrero pasado, el grupo entró a China, abriendo
un local en Shangai. Y planea duplicar su número
de almacenes en Estados Unidos, llegando a los 50
para 2009.
Ante estas posibilidades de
expansión internacional, algunos analistas
mantienen su optimismo sobre las acciones de la
compañía. "Seguimos viendo un potencial de
crecimiento en ganancias", afirmó Rebecca
McClellan, analista de J.P. Morgan
Chase, en un informe reciente. El banco le
da a la acción de Inditex
la calificación de "comprar", al igual que Citigroup,
Morgan
Stanley y otros.
E Isla, el
Presidente Ejecutivo de Inditex,
dice que todavía hay margen para que el precio de
la acción crezca: Aunque Zara
representa dos tercios de las ventas totales,
la compañía española está impulsando a sus otras
cadenas, como Massimo
Dutti, que vende productos un poco más
caros. Con esto salta sobre su rival Hennes & Mauritz
AB (H&M), que hace poco anunció planes
para lanzar una segunda cadena de productos,
también más costosos.
Fuente: The Wall Street
Journal