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Para crecer como empresa, hacen falta nuevos clientes y
cuanto antes mejor. Los clientes satisfechos son quienes están en mejor
posición para recomendar una marca, pero ¿cuál es el más adecuado para el
marketing de recomendación?
Si hasta hace poco se trataba de un campo experimental y poco estructurado, en
la actualidad el marketing de recomendación se encuentra en pleno desarrollo y
es popularmente conocido en su forma boca-oreja, o word of Mouth Marketing. A
la hora de desarrollar este tipo de campañas, los profesionales cuentan hoy en
día con métodos organizados, desde la implementación de iniciativas a medida
para el target (medio / contenido-mensaje / recompensa / diseño / coordinación)
hasta la evaluación sistemática de los clientes atraídos, con el fin de poder
calcular la rentabilidad de la inversión específica a la hora del control.
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El Centro
de Marketing Interactivo y Gestión de Medios (CIM, Centrum für Interaktives Marketing und Medienmanagement) de
la Universidad de Münster se dedica a investigar, desarrollar e implementar
instrumentos analíticos de marketing adecuados para la adquisición de clientes.
El departamento ha colaborado con algunas empresas en el desarrollo de un
sistema de selección de clientes-embajadores de marca. Kay Peters, Director del
centro, y su pupilo Daniel Niessing han presentado los principales resultados
de su método ante la comunidad profesional de la Asociación
Alemana de Marketing Directo (DDV, Deutscher Direktmarketing Verband)
No todos los clientes valen
Desde el punto de vista de la empresa, la pregunta que se plantea
principalmente es cómo se calcula el potencial de referencia que tiene la base
de clientes y cómo se puede utilizar dicho potencial para obtener nuevos
clientes. Y es que no todos los clientes de una marca son adecuados para
recomendarla a amigos y familiares. Además, no todos los que pueden recomendar
una marca lo hacen con éxito y las empresas sólo apoyan aquellas
recomendaciones que justifiquen el despliegue de medios.
Ante esto, es poco eficaz dirigirse a toda la base de clientes o a una
selección más o menos casual. Tampoco escoger a los mejores clientes garantiza
el éxito de una campaña de recomendaciones, pues sus amigos y familiares no
tienen porque corresponderse con el target de la empresa. Para más inri, las
campañas de recomendación suponen una inversión importante y que debe
amortizarse lo antes posible.
Para analizar una campaña de recomendaciones, Niessing y Peters indican que lo
primero que hay que observar es qué
mensaje se envió a quién y en qué momento, además del éxito obtenido. Para
medir el éxito hay que utilizar indicadores específicos como el aprovechamiento
del producto y la relación con el cliente.
Qué motiva el comportamiento de consumo
Que un cliente sea adecuado para recomendar un producto depende de
características, actitudes y motivaciones personales, como la habilidad para
ser líder de opinión, la tendencia a la innovación y la lealtad. Pero si no se
sondea a los clientes, va a ser difícil valorarlos. Para hacerlo a un coste
moderado, el CIM indica dos procedimientos: por un lado, realizar una encuesta basada en teorías
del comportamiento sobre una muestra de clientes representativa. Por el otro,
clasificar a los clientes de la base de datos siguiendo los datos que ya se
tienen de ellos.
El CIM realizó una campaña de adquisición de clientes en colaboración con una agencia
de viajes. Se utilizaron los dos métodos arriba descritos, con los que se
obtuvieron dos grupos de datos, uno obtenido a partir de datos internos y el
otro a partir de la encuesta cuantitativa. Con estos conjuntos de datos se
obtuvo apenas un centenar de clientes que reunían las características adecuadas.
El mail de prueba que se había enviado antes de este estudio se dirigió a
varios cientos de miles de clientes.
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El análisis de estos datos permitió identificar con precisión a aquellos
clientes que muy probablemente podrían realizar recomendaciones con éxito. El
proceso de selección de clientes desarrollado permitió clasificar al 90% de los
"recomendadores" y prácticamente al 80% de los clientes en la base de
datos en función de su capacidad de recomendación.
El uso de dos procedimientos para el análisis de la base de clientes garantiza
datos valiosos y bastante fiables: la encuesta proporciona datos externos
válidos para conocer las actitudes y motivaciones que se encuentran tras las
pautas de comportamiento de los clientes que recoge la base de datos internos
de la empresa. Toda esta información es útil para dar forma a los contenidos,
diseño y recompensas de los emails y direct mailings de la campaña de
recomendación.
La puesta en práctica
El análisis es el primer paso, pero hay que comprobar si el procedimiento
funciona en la práctica. Para comprobarlo, el CIM realizó una prueba de campo con 20.000 envíos. Por un lado, se seleccionaron
los datos de 4.000 clientes siguiendo los planteamientos tradicionales de la
empresa y las 16.000 restantes se analizaron mediante un algoritmo específico
diseñado para este tipo de análisis. El resultado: en comparación con el
procedimiento habitual, el nuevo método de selección permitió decuplicar la
cifra de clientes adquiridos, quienes además han reservado al menos un viaje
con la agencia participante en el estudio.
Lo interesante de este método de análisis es que se basa en datos internos y
que requiere un despliegue modesto, pues demuestra el potencial y la eficacia
de los planteamientos más sencillos de gestión de datos. Pero además, la
empresa pudo notar sus beneficios a corto plazo, comprobados en la fase de
control. En el control a corto plazo, la eficacia de la campaña había aumentado
cinco veces. En una sola campaña de recomendación se había conseguido lo que en
1,2 campañas convencionales de recomendación a corto plazo. A medio plazo, la
eficacia de la campaña demostró una rentabilidad de la inversión claramente
elevada.
Peters y Niessing destacan dos conclusiones finales del estudio: en primer
lugar, las campañas de recomendación entre clientes utilizadas como instrumento
central del marketing de recomendación permiten a la empresa mantener un
crecimiento orgánico sostenible. Y en segundo lugar, un buen análisis de los
escasos datos con los que cuentan las bases de datos internas puede generar una
campaña de recomendaciones de éxito.
Fuente: Marketing Directo








