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La Fuerza Potente del Deshollinador
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ACTUANTE
SUFRIENTE
COGNOSCENTE
VOLENTE
RESONANTE
Estas, son conocidas como los Tattvas, según los maestros antiguos de la India; son extensiones elementales que mantienen la energía en los distintos estados vibratorios de la materia. Cualquiera de estas Fuerzas o Elementos puede pasar de un estado a otro bajo ciertas condiciones.
Estos son:
el elemento Tierra, su capacidad de actuar dentro de sí y fuera de sí mismo, en el mundo;
el elemento Agua, su capacidad de sufrir o soportar dentro de sí y fuera de sí mismo, en el mundo;
el elemento Aire, su capacidad de conocer dentro de sí y fuera de sí mismo, en el mundo;
el elemento Fuego, su capacidad de voluntad ejercida sobre sí y fuera de sí mismo, sobre el mundo.
y el elemento Sonido, su capacidad de escuchar y resonar dentro de sí y emitir su voz y su palabra, sobre el mundo.
El Deshollinador Científico se dedica a conocer el Elemento Tierra
El principio de la ciencia, de cualquiera de ellas, es desarrollada por los siguientes pasos: el estudio profundo y amplio de la materia de la cual se trate, la observación, luego la clasificación, luego la constatación en la experiencia de las pruebas, la imaginación e investigación, el reconocimiento de las relaciones, la interpretación en contextos y circunstancias y la vinculación de la ciencia con la ética. Estas son las actitudes, las acciones y las constataciones que deberá conocer, preparar y practicar el Deshollinador para pasar de Aprendiz a Científico Experto en el mapa de su Sí Mismo Creador.
Desde esta práctica podrá dar equilibrio, afianzar y dar coherencia a los pares de opuestos que se presentan tironeando dentro de sí, volviéndose autorregulador del sistema, operando así la Conciliación para una base estable.
Las tendencias y las fuerzas terrenales en uno no deben considerarse como el peor abismo o lo que no es espiritual; hay que considerar lo que se manifiesta en las formas como la boya que es una señal en la regata de veleros. Todo barco que enfile de regreso antes de haber circundado la señal de esa boya, queda descalificado y deberá comenzar todo de nuevo.
Esta es la postura que conoce nuestro Deshollinador Científico. Sabe por sabor auténtico y conocimiento directo, que no puede escapar de la disciplina de la materia, antes de haber dominado las lecciones de ésta, pues si lo hace, dejará de avanzar hacia su integración y sufrirá por su evolución que se detiene. Quienes no enfrentan a la vida y se entregan a escapismos o idealismos un tanto simples, tarde o temprano, se disocian, se quiebran psicológicamente.
Una de las principales tareas del Deshollinador Científico es estudiar la relación y la correspondencia entre el plano físico y el proceso biológico que existe detrás de éste. Aquí es cuando él se transformará en Alquimista pues comprenderá el aspecto anabólico o sea los procesos constructivos y el aspecto catabólico o sea los procesos destructivos de la vida orgánica en sí mismo. Es ley que todo lo que se usa en la vida, tiene que digerirse y luego excretarse, entonces veremos qué importante es la correcta eliminación de los residuos y el tránsito de los mismos hacia el exterior. Desechando lo gastado, a través de un filtro, guarda y retiene sólo lo que es útil para el organismo. Para comprender la función del ano, recordamos aquella propensión excesiva a retener como la de la avaricia: el estreñimiento, la constipación y el tránsito lento de los intestinos en contraposición a una eliminación normal.
El símbolo de los pies se refiere a plantarse verdaderamente sobre la tierra por sí mismo, pues si no es así no habrá estabilidad alguna. Ni tampoco una dinámica de trasladarse con seguridad y armonía. (Debemos recordar aquí con qué aspectos se encontraban los temperamentos al caminar.) La seguridad, el ritmo y la ligereza con la que nos movemos con los pies sobre la Tierra, también nos habla de la relación que tenemos con ella en nosotros.
De este modo, cuidando la vida sana de su cuerpo y sus funciones, el Deshollinador aprenderá a consagrarlo, a vivir dentro de él como un templo que es, a respetar la Tierra en sí mismo, su propia tierra: su corporeidad material orgánica y también luego podrá ACTUAR.
El Poder de la Tierra en mí - La fase Femenina
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Las cualidades del Elemento Tierra, son del orden más denso de la materia, por lo tanto serán manifestadas en mí del mismo modo. Son los huesos los representantes de la Tierra en mí, los pies y el ano.
La tendencia descendente, pesada, la realización material, la densidad, la fijación, la estabilidad y la condensación. La extrema pasividad, el saber someterse, el principio femenino de lo suave, la firmeza apacible y duradera. La humildad, la solidez, las rocas, los suelos, los minerales, las piedras, los cristales, los metales, todo esto nos va llevando a descubrir el perfume primordial de la tierra como elemento sutil psíquico de la materia y denso al mismo tiempo. La función maternal de la concepción, la gestación y el parto, produce las formas vivas y los gérmenes de las diferencias. Es también la Puerta de la Muerte, pues a ella regresaremos.
La máxima virtud es la Discriminación, el Discernimiento, la capacidad de separar lo sutil de lo grosero. La coherencia, la estabilidad.
Los peores vicios manifestados en nosotros de este elemento, serán la avaricia y la inercia, que cristalizadas se convertirán en la misma muerte del individuo. Las problemáticas físicas o patologías se relacionarán por cierto, con los huesos, (osteoporosis por ejemplo) los pies y el ano, entre otros.
Si llegamos a comprender que la sustancia orgánica - la vida orgánica - sólo se torna posible en la medida que la materia sea capaz de organizarse en formas, veremos porqué se gestan todos los tipos de patologías del ser humano, físicas, psíquicas y espirituales: porque la organización en plenitud de potencia, alegría fisiológica y felicidad sólo existe viviendo en armonía e integración bajo las Leyes Universales. El Deshollinador es quien debe comprender esto.
Mi Poder sobre la Tierra - La fase Masculina
El Deshollinador descubre el órgano fundamental para la acción sobre el mundo y la tierra: la mano. Por medio de sus manos el hombre puede dejar huellas más o menos imborrables sobre la tierra, de mayor o menor duración sobre la misma. La mano es símbolo de la acción, de lo ideado por el hombre para ser plasmado en la materia, en la arcilla, en la madera, en la piedra, tejiendo fibras, picando el mármol, modelando metales, en fin, con su mano el hombre aprendió a sembrar la tierra, a cuidar de sus hijos, a acariciar a sus queridos, a curar, a modelar, a construir canoas, casas, cestas, herramientas . . .
Pero hay que saber que toda materia opone su Resistencia. Y ocurre así una suerte de compromiso o pacto entre lo que el hombre quiere hacer sobre la materia y ella que, al oponérsele, le presenta obstáculos y límites a su posibilidad. Entonces el Deshollinador se encuentra con tres factores que aparecen en todo acto:
1. La voluntad de realización del hombre, su fuerza aplicada.
2. La resistencia de la materia o la inercia.
3. El compromiso o pacto, la obra cumplida.
Si hablamos de Fuerza, Peso y Trabajo, expresamos la relación variable entre estos tres elementos del acaecer físico: Trabajo = Fuerza x Peso
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Si el Hombre pone su atención en la Fuerza, (por ejemplo el acto de sembrar) vivirá dentro de esta modalidad de Tierra, el término Rajas de los Hindúes: agitación, actividad, esfuerzo y osadía.
Si el Hombre pone su acento en el Peso, (por ejemplo el acto de abonar y cuidar del suelo y los brotes) vivirá el término Tamas de los Hindúes: inercia, torpor, oscuridad, fuerzas de la naturaleza, fidelidad.
Si el Hombre pone su foco de concentración en el Trabajo, (por ejemplo el acto de cosechar) vivirá según el término Sattva de los Hindúes: la cualidad de Sat, la rectitud, el equilibrio, la serenidad y el espíritu de paz.
Vemos así, sin entrar en más detalles por hoy, que las relaciones entre todos estos aspectos, vienen a nutrir poderosamente la comprensión sobre lo que nos llama la atención, lo que nos reclama desde el interior o lo externo, lo que nos impide, lo que nos asusta, en fin, lo que nos tensa.
El Deshollinador Científico, ahora Alquimista, encuentra bellísimas posibilidades en redescubrir la Potencia Espiritual de la Materia. Consagrando su energía a través de la Organización de las Formas: el símbolo de lo terrenal dentro y lo que simbólicamente representa lo material fuera, en el mundo.
. . . LA POTENCIA ESPIRITUAL DE LA MATERIA . . .
Educación Ontológica
Procesos de Individuación
Dinámica de la Comprensión
Integración de los Dos Hemisferios Cerebrales
Desarrollo de las Siete Inteligencias y la Inteligencia Global
Seminarios, Cursos y Educación Permanente abierta al público en general en:
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Otras Notas de la Autora:
De cómo el Deshollinador se convierte en Héroe (parte I)
De cómo el Deshollinador se convierte en Héroe (parte II)
De cómo el Deshollinador se convierte en Héroe (parte III)
De cómo el Deshollinador se convierte en Héroe (parte IV)
De cómo el Deshollinador se convierte en Héroe (parte V)
De cómo el Deshollinador se convierte en Héroe (parte VI)
De cómo el Deshollinador se convierte en Héroe (parte VII)
De cómo el Deshollinador se convierte en Héroe (parte VIII)
De cómo el Deshollinador se convierte en Héroe (parte IX)
De cómo el Deshollinador se convierte en Héroe (parte X)
De cómo el Deshollinador se convierte en Héroe (parte XI)
De cómo el Deshollinador se convierte en Héroe (parte XII)
De cómo el Deshollinador se convierte en Héroe-Primera Lección
De cómo el Deshollinador se convierte en Héroe (parte XIV)




