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Entre las marcas de lujo, especialmente las tres grandes de Alemania (Audi, BMW y Mercedes-Benz), existe una enorme rivalidad. Cada una busca diferenciarse de las otras hasta en el más mínimo detalle. O intentan marcar tendencia con algo para que a las demás no les quede otro remedio que seguir ese camino. Y la pelea se pone más áspera si se trata de un modelo mediano, que, cualquiera sea el caso, es el vehículo más vendido de cada una de estas marcas a nivel mundial. Con este contexto, pusimos a prueba a la nueva generación del Audi A4, un modelo que cambia mucho más de lo que parece simple vista.
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El diseño del nuevo A4 sigue las líneas mostradas en la cupé A5. Se ha dejado de
lado el exceso de superficies planas y limpias de generaciones anteriores, para
imprimirle relieves y nervaduras que dibujan una carrocería con mayor solidez.
Claro que no se modificó su rasgo familiar más característico: esa gran
parrilla que corta la línea del paragolpes. Pero sí cuenta con un nuevo
distintivo de la marca: la "ojera" que dibuja una tira de LED dentro
de cada faro y que cumple la función de luz de posición.
La versión que probó Clarín Autos se
trataba de la más económica de la nueva gama aunque con algunos opcionales
agregados. El motor es un naftero de 1.8 litro que da 160 caballos. Si bien
este propulsor entrega 3 CV menos que el 1.8 de la generación anterior, hay que
aclarar que rinde mucho más. Por un lado, cuenta con inyección directa de
combustible y turbocompresor. Además, se ha incrementado su torque (250 NM) y
está disponible a un régimen más bajo (desde las 1.500 rpm). Por otra parte, se
combina con una caja de cambios manual de 6 marchas. Este conjunto dan una
performance similar a la del 1.8 anterior (en velocidad máxima y aceleración)
pero con una clara mejora en el consumo.
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La sensación al volante ha cambiado notablemente respecto del A4 anterior. Esta nueva
generación ofrece una marcha impecable en ruta a gran velocidad, en gran parte
gracias a su gran distancia entre ejes. Pero esto no le impide que demuestre
agilidad en caminos trabados o en el tránsito ciudadano. Esta unidad estaba
equipada con el Audi Drive Select (opcional que cuesta US$ 3.800), un sistema
que permite variar la dureza de la amortiguación. Nos parece que este elemento
es recomendable para la calidad de nuestras calles y caminos.
El interior es el otro gran cambio del A4 y el que puede
marcar la diferencia en su segmento. El espacio en las plazas traseras es
amplio y apto para que dos adultos viajen con mucha comodidad (un tercero se
vería molestado por el túnel central).
El nivel de equipamiento está de acuerdo con lo que un auto de esta categoría
debe ofrecer. Ofrece, además, una gran lista de opcionales. Por ejemplo, la
unidad probada por Clarín Autos sumaba un total de US$ 18.750 en concepto de opcionales al precio original de
US$ 46.700.
Gabriel Silveira
Fuente: Clarín



