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Desarrollar una estrategia de marketing de éxito, buscar
oportunidades para vender productos y servicios y llegar de un modo más eficaz
a los clientes actuales y potenciales no son tareas fáciles.
Muchas oportunidades de negocios terminan en fracasos o no se llegan a
concretar cuando no se logra establecer el enlace indispensable entre la
innovación o el descubrimiento de una idea interesante con los objetivos
esperados y los recursos indispensables. La planificación es la forma de
articular estos aspectos para minimizar el riesgo de una frustración y por ello
es vital disponer de una clara estrategia y plan de Marketing.
El Plan de Marketing como tal, es de gran ayuda para directivos y en general
cualquier persona que adelante algún tipo de gestión dentro de una
organización, así como para los profesionales o estudiantes que esperamos
profundizar en los conocimientos de este instrumento clave en el análisis
estratégico de la gestión empresarial.
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El Plan de Marketing trata de recopilar la información histórica más relevante
referente a los productos, los mercados, los competidores y los clientes.
Analizamos la situación actual de la empresa en relación a los competidores y
en los distintos mercados. Se trata de preguntarnos ¿Dónde estamos? Y ¿Cómo
hemos llegado a la situación actual?.
Descripción del entorno de la empresa: Permite conocer el mercado,
competidores, legislación vigente, condiciones económicas, situación
tecnológica, demanda prevista, etc., así como los recursos disponibles para la
empresa.
Control de la Gestión: Prevé los posibles cambios y planifica los desvíos
necesarios para superarlos, permitiendo encontrar nuevas vías que lleven a los
objetivos deseados. Permite así, ver con claridad la diferencia entre lo
planificado y lo que realmente está sucediendo.
Alcance de los objetivos: La programación del proyecto es sumamente importante
y, por ello, todos los implicados han de comprender cuáles son sus
responsabilidades y como encajan sus actividades en el conjunto de la
estrategia.
Captación de recursos: De hecho, es para lo que se usa el Plan de Marketing en
la mayoría de las ocasiones.
Optimizar el empleo de recursos limitados: Las investigaciones efectuadas para
realizar el Plan de Marketing y el análisis de las alternativas estratégicas
estimulan a reflexionar sobre las circunstancias que influyen en el proceso a
desarrollar y sobre los eventos que pueden aparecer, modificando ideas y los
objetivos previos.
Organización y temporalidad: En cualquier proyecto es fundamental el factor
tiempo, casi siempre existe una fecha de terminación que debe ser respetada.
Es, por ello, importante programar las actividades de manera que puedan
aprovecharse todas las circunstancias previsibles para llevar a cabo el plan
dentro de los plazos fijados. La elaboración del plan intenta evitar la sub-optimización,
o lo que es lo mismo, optimizar una parte del proyecto en detrimento de la
optimización del conjunto. Por otra parte, se logra que cada uno sepa que ha de
hacer dentro del Plan y cuando.
Analizar los problemas y las oportunidades futuras: El análisis detallado de lo
que se quiere hacer mostrará problemas en los que no se había pensado al
principio. Esto permite buscar soluciones previas a la aparición de los
problemas. Asimismo, permite descubrir oportunidades favorables que se hayan
escapado en un análisis previo.
Fuente: Puromarketing


